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» Paisaje Protegido Campeches, Tigaiga y Ruiz
El
Paisaje Protegido de Los Campeches, Tigaiga y Ruíz constituye una
misma unidad geográfica y paisajística integrada por estos
tres espacios naturales, que están situados al oeste del Valle
de La Orotava. Se trata de un paisaje abrupto de gran belleza, perfilado
por grandes escarpes.
El Paisaje protegido contempla además los acantilados costeros de El Terrero, donde abundan pequeñas zonas de bosquetes de vegetación termófila y formaciones de plantas rupícolas. Estos acantilados pueden llegar a alcanzar alturas de más de 500 metros, y constituyen unidades geomorfológicas representativas de destacados procesos geológicos.
Su
interior atesora una alta biodiversidad de especies endémicas,
que le confieren un destacado interés científico. La vegetación
de las zonas bajas se caracteriza por la existencia de comunidades rupícolas
en los acantilados, junto con cardonales-tabaibales. En la parte media
aparece el fayal-brezal y restos de laurisilva. En la parte alta se localizan
repoblaciones de pino canario y radiata, mientras que en el cauce del
Barranco, los sauces son los ejemplares arbóreos más representativos.
En Icod el Alto y en los Campeches son frecuentes las parcelas de cultivos
y algunas viviendas dispersas, ligadas a las explotaciones, que conforman
un paisaje agrario de alto valor cultural, siendo la papa y los cereales,
especialmente el trigo, los cultivos que predominan.
La
laurisilva de Los Realejos posee una gran importancia a todos los niveles,
especialmente teniendo en cuenta la existencia en la misma, de un alto
porcentaje de especies florísticas y faunísticas endémicas
de Canarias, algunas muy raras y casi a punto de extinguirse, como las
palomas rabiche y turqué, otras muy amenazadas como el cabezón
y uno de los muchos taginastes de Tenerife. Además, hay que destacar
la gran variedad de la avifauna, que incluye canarios, herrerillos, capirotes,
currucas, alpispas, reyezuelos, pinzones y petirrojos, entre otras especies.
En las paredes del barranco nidifican además cernícalos
y aguilillas.
Por estos motivos, este espacio natural protegido se ha convertido en un enclave de gran importancia para la preservación de especies animales y vegetales en peligro, siendo declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), en el marco de la normativa medioambiental europea. |