PAISAJE PROTEGIDO DE RAMBLA DE CASTRO
La costa del municipio de Los Realejos encierra numerosos atractivos de carácter histórico y natural. El verdor de las plataneras y el encanto de sus ricas haciendas, nos conducen a uno de los espacios protegidos más relevantes de la geografía canaria: La Rambla de Castro.
En su interior podemos encontrar elementos naturales que destacan por su rareza o singularidad, teniendo además, interés científico especial, el caso de los bosquetes de palmeras canarias que alberga, que son elementos testimoniales de antiguas formaciones vegetales. Además, cuenta con poblaciones catalogadas como especies protegidas de la flora endémica de Canarias y especies de interés comunitario en el marco de la normativa de la Unión Europea.
El Mayorazgo de Castro data de comienzos del siglo XVI y sus orígenes se remontan al reparto de tierras y heredades que se fraguó al finalizar la Conquista de Tenerife, por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo. Enmarcados en esta zona, no podemos perder tres referencias importantes del entorno: La Hacienda de Castro, la Ermita de San Pedro y el Fortín de San Fernando.
Sobre un altozano desde donde se contempla todo el paraje, se eleva la ermita dedicada a San Pedro. Es una edificación del S. XVIII y alberga la imagen del Apóstol, talla completa del barroco isleño. Más abajo encontramos la Hacienda de Castro, situada entre la desembocadura del barranco de Godínez y la Rambla del Mar. Es la hacienda más importante de la zona costera y tiene fechados sus primeros comienzos como hacienda en el S.XVI. |